«Mi preocupación siempre fue mi familia en especial mis padres y mi hija»

Antes de ver el resultado de la prueba que me realicé, ya sabía que era positiva al COVID19. Pues unos días antes mi novio enfermó, y el día anterior a realizarme la prueba, él dio positivo. Entonces yo solo esperaba la confirmación de lo que ya sabía, tener COVID19. Aun así al ver mi diagnóstico, me asusté, por la incertidumbre de la enfermedad, el miedo que genera ver cada día las estadísticas en los medios de cuánta gente muere por el coronavirus. Y paralelo a ese miedo, por mi mente pasaba, “¿y si enfermé a mi familia?, ¿y si contagié a mis papás?, ¿Qué voy hacer? ¿Me voy a morir?”.

Estuve aislada de mi familia. Literalmente aislada en casa de mi hermano mayor, porque me sentía más segura y sabía que allí no contagiaría a nadie más. Mi preocupación siempre fue mi familia en especial mis padres y mi hija. Estuve 5 semanas en aislamiento, con síntomas de gripe, tos, dolor terrible en la garganta, mucha fatiga y las últimas semanas con el dolor de cabeza más intenso que he experimentado. Por lo que mi rutina se resumía en estar en cama y tomar los medicamentos que me recomendó el doctor.

Gracias a la tecnología no fue difícil comunicarme con mi familia, nos hacíamos videollamadas; WhatsApp y facebook fueron mis mejores amigos durante ese tiempo. Además de vez en cuando mi familia llegaba a dejarme algún regalo o un objeto de ellos para que siempre los sintiera conmigo. Recuerdo que mi cama se lleno de osos de peluche de mi mamá y mi hija.

Fue muy difícil, y no hablo solamente de los síntomas. Es también ese encierro o aislamiento, estar alejada de mi hija, mis padres y mi familia, creo que provocó que, aun sintiéndome mejor con los días, simplemente no quisiera salir de la cama, mis ánimos estaban en el suelo. Me sentía sola, con mil problemas existenciales. Aun teniendo a toda mi familia pendiente de mi y bendito Dios, y los cuidados que tuve, no contagié a nadie. Pero creo que esa fue la peor parte, sin tener un solo motivo sentirme sola.

«Aun cuando estaba mejorando, me sentía mal, me sentí sola»

Ahora sé que es normal sentir miedo, quien reciba ese diagnóstico positivo tiene que saber que está bien sentirse asustado, con miedo, sin saber qué hacer. Pero buscar atención médica es lo primordial y sobretodo seguir con los cuidados para no contagiar a nadie. Porque cuidarnos a nosotros es cuidar de las demás personas.

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